lunes, 10 de noviembre de 2014

Hoy ya no es tan fàcil tener amigos...

Quizàs sea màs complicado mantenerlos. Hoy en dìa, el individualismo, la falta de empatìa, la pèrdida del respeto, la falta de solidaridad, estàn a la orden del dìa.
En muchos casos, ya no se siente tanta culpa si se hace daño o si no se tiene en cuenta al otro.
Y cuando vamos creciendo con esos valores, y vemos que el otro no nos responde de la misma forma... nos sentimos defraudados, decepcionados. Aunque sentimos que tenemos que ser igualmente correctos, nos sentimos mal.
A veces, pagan justos por pecadores, y como nos fue varias veces mal... cuando encontramos un amigo que no hace todas esas cosas; y nos quiere, nos defiende y nos considera de verdad... actuamos de antemano con recelo.
La familia està para ayudarnos, para defendernos, para cuidarnos. Pero el complemento que encontramos, y que nos hace sentir completos, lo encontramos en los amigos.
Los amigos no son de plastilina; por lo que no podemos moldear su caràcter, ni sus ideas, ni sus opiniones. No podemos hacer que piensen ni actùen como queremos. Debemos aplicar la asertividad.
Y debemos escucharlos y cuidarlos, para que nos duren toda la vida.
A veces los conocemos en el cole, o en una actividad extraescolar, o cuando jugamos en el parque. Y otras veces, nos hacemos amigos de alguien cuando ya somos muy mayores. Porque podemos conocer a un amigo a lo largo de toda nuestra vida, ya que siempre existirà esa persona que puede ser casi igual a nosotros.  
Ojalà nos duraran, para siempre, esas amistades que hacemos de pequeños. Lo ideal es que, si bien vamos cambiando en nuestra forma de pensar, y no crecemos en forma pareja siempre, aceptemos al otro como es para poder seguir con ese vìnculo.  
Cuando ya somos mayores, y nos hacemos amigos, prima la experiencia, el aplomo, la comprensiòn y el saber ponernos en el lugar del otro. Ya sabemos què hacer, què decir y que no para que esa amistad sea para siempre.
Yo te deseo que apliques siempre la asertividad. Seas pequeño o seas mayor, que esos amigos que tengas puedas disfrutarlos y que puedan ser tus compañeros de viaje... esos que te haràn la vida màs fàcil. Con los màs lindos recuerdos. Yo los tengo.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los cambios...

Existen distintos tipos de cambios. Los cambios voluntarios y los involuntarios.
Los voluntarios no siempre quiere decir que sean placenteros del todo. Para nosotros no fue placentero dejar los amigos y la familia en Argentina. Pero sabìamos que el cambio era para bien. Y no nos equivocamos.
Estos cambios no sòlo nos afectan a nosotros, sino a los demàs. La abuela perdiò la cotidianidad de verlos, disfrutarlos. Nos beneficiò porque, a todo nivel, hemos crecido y lo seguimos haciendo.
A veces los cambios son involuntarios. No nos damos cuenta y nos dicen un dìa... "estàs cambiado... estàs diferente". Y nos damos cuenta que, dichos cambios no son porque sì.
Yo me hice màs fuerte. Tuve que hacerlo. De pronto, me encontrè que tù tenìas un diagnòstico de un trastorno del espectro autista. Sin conocer mucha gente, sin saber a quièn recurrir y sin familia cerca que nos ampare. Busquè bajo tierra, y busco, todos los recursos para poder sacarte adelante. Y eso trae cambios que tambièn afectan a los demàs. Por ejemplo a tus hermanas.
Ellas dejaron de ir al parque para acompañarte a las terapias. Tuvieron que acompañarnos a hacerte estudios, esperar para que las ayude, porque tù necesitabas màs atenciòn.
Pero... estos cambios nos ayudaron a comprender, a ser màs solidarios, a tener màs empatìa, a trabajar en equipo, a unirnos para hacer mejor las cosas.
Todo lo hicimos y lo hacemos con mucho amor.
Y nos volvimos màs pràcticos. Ante cualquier cambio, nos volvemos pràcticos y buscamos la soluciòn y la adaptaciòn.
Comprendimos que la vida se trata de eso. Que no podemos comparar una època con la otra, porque los cambios son constantes y cada vez son màs  vertiginosos.
Que cuando yo era pequeña actuaba de una manera y hoy... ustedes deben hacerlo de otra.
Que cuando yo estudiaba, me exigìan algunas cosas que ahora no son iguales.
Que la mayorìa de los niños estudiaban màs, y tenìan màs lìmites que ahora... pero que esos cambios no tienen que afectarnos a nosotros y tenemos que seguir siendo como màs nos conviene. No copiar las conductas inadecuadas porque la mayorìa haga las cosas mal.
Y que no podemos tener el control de todo. Por eso, tenemos que estar preparados, medianamente, para cualquier cambio que pueda surgir y que no nos sorprenda tan mal.
Te invito a que tù tambièn aceptes los cambios que haya entre nosotros.  Con el tiempo vamos pensando de forma diferente y muchas veces mejor o ... simplemente diferente. Seguiremos disfrutando todo lo que se vaya presentando, porque de eso se trata.

Autonomìa ... avanzamos y seguimos trabajando

Cuànto hemos trabajado la autonomìa!! Y lo que nos falta!. Porque, como siempre digo... no es autònomo el que se sabe atar los cordones o el...