lunes, 30 de marzo de 2009

LES HICE UN CUENTO PARA DORMIR...


Habìa una vez una princesa llamada Sofìa que conoció a un vecino llamado Peter Pan.

Peter tenía tres años y pronto sería su cumpleaños. Sofìa, que era una princesa muy creativa y muy lista, se le ocurrió que podría prepararle una mágica fiesta de cumpleaños.
Para ello, le pidió ayuda a algunos duendes.

-Duende verde!! Quiero un traje especial para mi amigo Pedro.

-Duende zapatero!! Quiero unas botas especiales!!

Sofìa asì preparaba la gran sorpresa.

Mientras tanto, la princesa Agustina, era
invitada a la fiesta de su amiga Ariel
, una sirenita que también cumplìa cuatro añitos.

Sofìa y Agustina estaban muy preocupadas, ya que ambas querìan ir a las dos fiestas… pero no podían estar en todas partes al mismo tiempo!!.
La princesa Agustina decidió también prepararle una fiesta sorpresa a su amiga Ariel, porque ella era muy buena.
Para ello, pidió ayuda a su padre, el Rey Tomàs, quien sabìa mucho de fiestas.

El Rey les dijo tanto a Sofìa como a Agustina que, lo mejor… era que hicieran una fiesta gigante para Ariel y para Peter Pan. Solo quedaba definir el lugar.

-La fiesta la haremos bajo el mar!! – dijo Agustina entusiasmada!.
- No, de ninguna manera – le respondió la princesa Sofìa – Yo quiero que sea en un parque, con toboganes, columpios y muchos invitados.

Como no se ponían de acuerdo respecto al lugar, el Rey Tomàs dijo que tirarían una moneda por el aire.

-Deberàn elegir… Si sale cruz, la fiesta será en el mar y si sale cara… entonces la fiesta la haremos en el parque.

La moneda girò y girò pero… la bruja Fini se la comió!!! Woh!! ¿Y ahora?. Pues las princesas Sofìa y Agustina decidieron hacer la fiesta en la caparazón de una tortuga!!.
Claro! Asì, si llovía no se mojarìan.
Todos ayudaron!. La Cenicienta les hizo un vestido hermoso a cada una. Campanilla fue volando a repartir las invitaciones.
Blancanieves preparò, junto a sus enanitos, una tarta llena de chocolate con fresa.
Y llegó el dìa de la fiesta!! Ariel, la Sirenita y Peter Pan abrieron los ojos tan, pero tan grandes, porque no podían creer todas las sorpresas que habían preparado para su cumpleaños.

Peter Pan, sacò una carta hermosa de su bolsillo y le leyò a Sofìa un mensaje que decía:
“Querida Princesa Sofìa… cuando seas muy mayor, quiero casarme contigo. Seremos muy felices!!!”
Todos dijeron ¡què hermoso!, cuando de pronto, se escucharon fuertes golpes en la puerta. Era Eric!!…un guapo príncipe, que gritando dijo :

“Querida princesa Agustina!! No comiencen la fiesta sin mi! Quiero bailar contigo!!.”
Las princesas Agustina y Sofìa bailaron y bailaron hasta que llegaron las 12 de la noche. Pero sus vestidos quedaron igual y el carruaje no se convirtió en calabaza!!.

A las doce, Ariel y Peter Pan soplaron las cuatro velitas y pidieron un deseo: que nunca, jamàs, las princesas Agustina y Sofìa dejaran de ser tan bellas. Ah! Y además, pidieron que el Rey Tomàs Y TODOS LOS NIÑOS DEL MUNDO sigan siendo tan sabios y tan felices como hasta ahora.

La maga Laura esparció unos polvillos mágicos que aseguraron… que eso pasará!!!.

FIN





Autonomìa ... avanzamos y seguimos trabajando

Cuànto hemos trabajado la autonomìa!! Y lo que nos falta!. Porque, como siempre digo... no es autònomo el que se sabe atar los cordones o el...