miércoles, 25 de febrero de 2009

Nos sorprenden màs los pequeños que los mayores...



Ayer estuvimos en el cumpleaños de un compañero de Sofìa. Lo hacìa en el parque, donde siempre vamos, y por eso lo tomaste como un dìa normal. No te parecìa tanto un cumpleaños.


A la hora de merendar, la cafeterìa no puso las mesas en el parque... por lo que tuvimos que entrar en el local. Vos estabas molesto, ya que tus compañeros estaban en el parque y querìas seguir allì. Pero no podìa darte a elegir, porque no puedo dividirme en dos.


Todos los compañeros de Sofi y sus mamàs estaban allì. Y vos, como uno màs.


Para todos... era tan normal esa merienda!!. Era normal darle los regalos al homenajeado, jugar con los globos, cantar el f. cumple. Pero... para mi, habìas logrado algo màs. Hace un año era impensable que te pudieras sentar a merendar y màs en un lugar que no conocìas y con gente que no es de tu entorno.


Me di cuenta que todos, cuando un niño es muy pequeñito, se sienten sorprendidos, alaban mucho el hecho de los logros. Por ejemplo, se sorprenden que tu hermana con tres años ya escriba. Todos me preguntan què edad tiene, còmo le enseñè, etc. Se sorprenden que un bebè de un año baile en una fiesta. Aplauden si un niño de cuatro recita una poesìa larga...


Si vièramos a un jòven de 20 años, escribiendo, seguramente pasarìa desapercibido. Y a lo mejor, esa persona recièn logrò aprender y le costò tanto. Como es mayor, y el tamaño de su cuerpo es grande, no nos sorprenderìa.


A nadie le llamaba la atenciòn que vos estuvieras tan integrado, que te sentaras a merendar, que charlaras con el niño que estaba en frente tuyo, que jugaras a las espadas con los globos; que hicieras que apagabas las velitas y te rieras pìcaramente. A nadie lo sorprendìa porque ya tienes casi siete y no sos tan bajito... A MI SÌ HIJO!! Y ESTOY ORGULLOSA DE VOS POR COMO TE VOLVISTE A PORTAR COMO UN PRINCIPE!!.