viernes, 27 de febrero de 2009

Compruèbalo por tì mismo...

Cuando le pedìs la receta de algo rico a una persona, aunque te de las cantidades exactas, muchas veces uno cambia el sabor. A lo mejor una pizca màs de sal o un poco menos de un condimento... hace que el "plato" no sea el mismo.

Lo mismo pasa cuando se produce el famoso "telèfono descompuesto". Si alguien me cuenta un hecho, y yo se lo cuento a otra persona, muchas veces agregamos "ingredientes" o se los sacamos y el relato cambia.

En una comida no pasa nada... porque a lo mejor, te sale màs rico! Pero, en una conversaciòn, no siempre es bueno que pase. A veces nos pueden mentir, o exagerar y asì hacen que tengamos una visiòn diferente hacia la persona en cuestiòn. Te propongo, Tomi, que no te dejes llevar por los comentarios de los demàs. Que antes de tomar decisiones, escuches las dos campanas. En Marketing se dice que si un cliente se va enfadado o descontento de una tienda, esa tienda no pierde a un cliente sino a màs de 1500. Como todo se propaga de boca a oreja (de boca a boca es un beso jajaja), siempre van a tergiversar lo que pasò y muchos dejaràn de ir a comprar porque escuchan la versiòn distorsionada.

Lo que le pase a los demàs, no siempre te tiene que pasar a vos. Lo que le parezca a los demàs, no te tiene que parecer a vos. Vos mismo comprobà que es cierto todo lo que se dice. Creà tu propia visiòn de las cosas y actuà en consecuencia. Te llevaràs algunas sorpresas muchas veces...

1 comentario:

Ivana Carina dijo...

"Te propongo, Tomi, que no te dejes llevar por los comentarios de los demàs. Que antes de tomar decisiones, escuches las dos campanas."

Con este consejo pasaste a ser mi IDOLA TOTAL!!!

Ojalá todos los hijos recibieran ese consejo.... Las cosas serían tan diferentes....

Sos un sol!

Besotes!!!!

Hoy hemos terminado el libro EL SUEÑO DE BERLÌN. ALTAMENTE RECOMENDABLE!!!. Juro que no podìa leerlo, por momentos, porque se me ...