viernes, 14 de septiembre de 2007

Tomi aprende a negociar, pero tambièn se preocupa por los demàs...


Hace poco le dijo a Sofìa, su hermana pequeña:

- Oye Sosi, plàtano no. ¿Quieres postrecito?

- "Zi" - respondiò ella muy segura.

Èl està aprendiendo que su hermana puede ser aliada para muchas cosas; sobre todo para lo que quiere conseguir jajajaja.

Asì como aprende a negociar, no deja de aprender a fijarse en el otro. Si te pones una camiseta nueva o si le hago otro peinado a su hermana, o si su hermana mayor mira la tele, etc. etc. Y sobre todo, si alguien llora, o si su hermana mayor se acuesta en el piso (en broma). No deja de preguntarle què le pasa. Què le pasa a la persona?? ¡Cuànta gente pasa por nuestra vida sin fijarse què nos pasa!. Tomi, con pocos añitos, y con un problema, nos da una lecciòn.

Las familias cambiaron, la gente cambiò. A muchos les pasa lo mismo: no solo a Tomàs. A nadie le importa que Tomi tiene un problema para socializar. Parecerìa como que èl quiere, pero no puede tener amigos, acercarse a jugar con alguno. Ningùn niño en su cole lo invitò a su cumpleaños. Y no es porque sea Tomàs o porque es el mundo contra èl. Son asì. "Como no juegan con èl" seguro no lo invitan. Yo creo que, como cualquier niño, Tomi quisiera ir con un regalito, bien vestido al cumple de un "amigo". Pero no se dan cuenta que le deberìan dar una oportunidad.

¡Cuàntas cosas se dejaron de lado! La solidaridad, la generosidad, el respeto. Pero bueno, estamos en esa misiòn. En poder encontrar la forma que los demàs se den cuenta que mi hijo tambièn los necesita. Gracias a Dios contamos con otros que sì le demuestran dìa a dìa que no lo dejaràn solo: por ejemplo sus dos amigos Daniel y Eric (a cuyas madres les doy las gracias de todo corazòn por darme la posibilidad de que mi hijo pueda contar con amigos de verdad).