viernes, 26 de enero de 2007

UN LIBRO CON ACTIVIDADES PARA TRABAJAR EN FAMILIA

A Tomi le dieron un libro de la biblioteca para que trabaje y lo devuelva el lunes. Tenemos que leerlo y, si es posible, que nos cuente lo que escuchò (en Tomàs todavìa eso no es posible) y que realice las actividades de la parte de atràs. Las mismas consisten en rodear la letra inicial que corresponde a cada dibujo. Por ejemplo hay un cinco y ponen las letra S Z y C,Unir cada uno de los detalles con el dibujo correspondiente. Ponen martillos, zapatos, moños, etc. y en otra parte ponen partes de èstos. Todo mezclado para que ellos unan y hagan correspondencias. Por si no se entendiò: por un lado hay un zorro y por otro la cola. Se unen con flechas.Otra actividad es dibujar las guirnaldas donde actùa la protagonista del cuento. Por ùltimo escribir las palabras de cada uno de los dibujos que ven, los cuales aparecen en el cuento. Si bien no todos puedan conseguir las otras obras, serìa bueno adaptar algùn cuento con actividades similares.Ojalà les resulte ùtil.

MI AMIGA JUANA MORENA

Tomi, desde que llegò a España, tiene una amiga que se llama Juana Morena. Juanita!!. Cuando la conocimos tenìa un año y medio y ahora ya es mayor: ya tiene un poco màs de tres. Vivìamos a pocas cuadras y por eso muchas veces nos hemos reunido en la casa de ella para jugar. Juana nunca se mostrò egoìsta y nunca dejò de prestarle los juguetes a mis dos hijos.
Por ese entonces, no sabìamos que Tomàs tenìa un problema como el autismo. Nos mudamos y ambos crecieron. Como su mamà serà la madrina de mi hija màs pequeña, y la queremos mucho por ser una excelente persona y amiga, mis hijos siguieron jugando con Juanita.
Tomàs, pese a tener problemas en lo social como todo autista, con Juana siempre mantuvo una "amistad". Lloraba cada vez que pasàbamos por la puerta de la casa y no subìamos a jugar con ella!!. "Jana!! Jana!!" èl la llamaba, mientras ella le decìa "Màs" y sabìa que venìa a mi casa a jugar.
En cada cumpleaños Juana lo toma de la mano y juega con Tomi como si no tuviera ningùn problema. Lo recibe en su casa con mucha alegrìa. Sigue compartiendo sus momentos, sus juguetes sin importarle su condiciòn. Ella disfruta y lo acepta como es. No le importa que no hable mucho, que no le entienda muchas cosas. Lo importante es que es su amigo.
Hoy Tomàs la llama "Juana" y sabe el camino cada vez que vamos a su casa. Dios quiera que esta amistad nunca se termine porque amigos asì son los que se asemejan a los que queremos todos para nuestros hijos. Son los mejores y los màs puros.

Tomi y su papà

Eduardo es un papà muy especial. Se casò muuuy grande, como yo jajajaja, pero llegò a tiempo para todo. Tiene tres hijos: dos niñas y Tomàs. Cualquiera dirìa que tiene el equipo completo. Y para èl es asì. Todo hombre sueña con jugar a la pelota con su hijo varòn, como nosotras soñamos con hacerle trencitas a nuestras niñas. ¿Tomàs entenderà las reglas de un partido cuando sea màs grande?. ¿Le gustaràn las carreras de autos como a su papà?. Eso no lo podemos saber.
Pocas veces lo vi llorar a Eduardo en doce años que lo conozco. Creo que dos o tres. Una de ellas fue por tristeza al saber que Tomi posiblemente tenìa autismo. Pero nunca por decepciòn sino porque, como todo verdadero papà, sufre por lo que le pasa a un hijo. Nunca fue un padre ausente, aùn cuando sus trabajos siempre le llevaron muchas horas. Aunque llegue tarde, siempre tiene un rato para jugar con sus hijos, siempre està dispuesto para escucharlos o ayudarlos. A las terapias lo lleva èl. Al colegio lo lleva èl y compite conmigo si yo quiero ir a despedirlos cuando se van a una excursiòn.
Cuando Tomi fue operado, cuando tiene un berrinche, cuando tuvo y tiene fiebre alguno de ellos no se mueve de su lado, aùn cuando al otro dìa no puede quedarse domido porque tiene que trabajar.
Su papà se fue al cielo cuando èl era muy pequeño y no lo pudo conocer. Igualmente aprendiò a ser el mejor padre del mundo, y yo se que se debe sentir muy orgulloso al ver còmo atiende a mi prìncipe, còmo lo quiere y còmo se dedica a su hijo varòn, que tambièn es muuuy especial.
Si alguna vez Tomi pudiera contarnos lo que opina de nosotros, estoy segura que de su papà hablarìa un buen rato y se le llenarìan los ojos de làgrimas por tanta emociòn... la misma que siento cada vez que veo a Eduardo abrazar a Tomi y decirle: "yo te voy a cuidar siempre. No te preocupes".