viernes, 16 de noviembre de 2007

Hay que saber adaptarse Tomi...

Cuando nos casamos con papi vivìamos en un departamento de dos ambientes. Al poco tiempo naciò Agustina y ya no tenìamos espacio para vivir còmodos. No tenìa lavadora, la abuela vivìa lejos y papà trabajaba todo el dìa. Nunca faltaron las canciones y la alegrìa en casa. Mi lema era y es: HAY QUE SABER ADAPTARSE.
Dios quiso que pudièramos comprarnos un departamento de tres ambientes y naciste vos. Decidimos con papà cambiar el cuarto de Agus por el nuestro, ya que el de ella era mucho màs pequeño. ¿Pero què pasarìa cuando crecieras?. Los adolescentes necesitan su propio espacio y màs siendo varòn y mujer. Era muy poco probable que, en Argentina, pudièramos mudarnos. La situaciòn econòmica no era la mejor. Y tuvimos la bendiciòn de Dios nuevamente cuando nos pudimos mudar a España. "Buscamos un piso de cuatro ambientes al menos" decìamos. Y lo conseguimos. Agus y vos ya tenìan su cuarto. Sus juguetes, sus cosas tenìan su espacio. Y naciò Sofi!!! y otra vez nos faltaba lugar. Al principio Agus y ella podìan compartir sitio, pero Agus se està haciendo adolescente y no podìa tener una cortina de bebè, ni Sofi tener que dormir en otra parte porque su hermana està con amigas. Hicimos un esfuerzo màs y pudimos dividir el salòn en dos para que Agus pudiera tener su habitaciòn. Cabe aclarar que ella nunca se quejò ni reclamò nada. La lecciòn la iba aprendiendo. Ya ves, siempre se pudo. Con esfuerzo, con buena voluntad, con ganas y con la ayuda de Dios. Cuando vivìamos en Argentina no tenìamos mucho espacio en ninguna de las dos casas, pero la alegrìa cabe en todas partes. La felicidad no necesita un palacio. Todavìa recuerdo lo lindo que era verte sentarte sobre una caja de herramientas y "conversar" en tu idioma, mientras yo te miraba desde la cocina.
Hoy tenemos un lugar màs grande, y mucha màs alegrìa, màs tranquilidad, màs felicidad que antes. Ahora tengo lavadora y tambièn tengo una mental. Allì meto todos los problemas y trato de buscarle el lado bueno a las cosas. Hoy tengo un lugar màs grande en mi corazòn porque tengo una familia hermosa con tres hijos y papà.
Siempre te enseño a decir gracias por lo que tenemos. Se me olvida siempre decirte que no esperes un GRACIAS de otro. Se solidario, siempre ponete en el lugar del otro para poder ayudarlo. Asì como ustedes necesitaron un cuarto màs grande, nosotros no esperamos un agradecimiento. Una sonrisa, el verlos còmodos, eso nos hizo sentir felices.
No esperes el GRACIAS de nadie porque la mejor manera de que te lo agradezcan es a travès de Dios. Èl te lo devuelve con tu felicidad, tus avances y tu salud que es lo màs importante.

3 comentarios:

Da y Fa dijo...

Cuánta verdad! Siempre hay que adaptarse!!!
Ustedes son Argentinos? De qué lugar?
Cariños, Fabi

Yoly dijo...

Muy cierto lo que dices...como decimos acá en Puerto Rico, si del cielo te caen limones, aprende a hacer limonada. Tenemos que aprender a hacer lo mejor con lo que la vida nos da.

Abrazos.

Todos Gronchos dijo...

Felicitaciones por la nominación en el arroba de oro!!!

Estar nominado también me ha permitido conocer su blog.

Fuerza!!

El paraíso está a un pensamiento de distancia.

Autonomìa ... avanzamos y seguimos trabajando

Cuànto hemos trabajado la autonomìa!! Y lo que nos falta!. Porque, como siempre digo... no es autònomo el que se sabe atar los cordones o el...